Resolución y Tratamiento de conflictos
En toda relación humana surgen o existen conflictos, situaciones en las cuales, el emisor del mensaje no se comunica bien con el receptor, y en determinados momentos y razones o malentendidos de comunicación se rompe la comunicación existente. Igualmente sucede con los grupos, y es más difícil de resolver, si los objetivos no son claros y no se tienen presentes los roles y estatus de cada uno de los miembros del equipo.
Por todo ello debemos de comenzar definiendo el término CONFLICTO como:
"Situación manifiesta o latente, no resuelta, caracterizada por actividades incompatibles de dos o más sujetos, cuyos objetivos o resultados preferidos o buscados se dificultan o impiden mutuamente".
"El conflicto presupone que la continuación de esa situación no resuelta conlleva mayor perdida, al menos para una de las partes, que lo que se conseguiría con una posible solución acordada. La situación fuerza a la solución tanto más cuanto mayor sea el daño producido por la incompatibilidad".
Origen y agudización del conflicto
Los conflictos pueden tener su origen en:
- Escasez de recursos.
- Diferencias de información o de percepción.
- Diferencias de intereses y deseos.
- Diferencias de creencias o valores.
- Lucha por el poder.
- Competición desleal.
- Provocación por distorsionadores profesionales, despidos injustificados, por cargos policiales...
- Cambios de procesos no aceptados.
- Inadecuada definición de responsabilidades.
Tratamiento del conflicto
Para conseguir maximizar los factores positivos y minimizar los negativos sería conveniente:

- Establecer una atmósfera en la que las personas se sientan libres de plantear objeciones pertinentes.
- No definir previamente los resultados esperados por uno. Dejar que los demás expongan sus propios objetivos y hablen de aspectos que uno no quiera oir.
- En el caso de conflictos entre colectivos numerosos, promover que los problemas y sus enfoques se canalicen a través de diferentes grupos y de sus representantes, lo cual permite variedad, riqueza y mayor ecuanimidad.
- Apoyarse, si es posible, en opiniones imparciales e independientes.
- Fomentar que alguien juegue el papel de "abogado del diablo".
- Tratar de pensar como nuestros competidores.
- Revisar nuestras decisiones en un segundo momento antes de hacerlas firmes.
Metodología para la solución de conflictos
- El esfuerzo, la comprensión, la fortaleza y la paciencia son imprescindibles.
- Conocer exactamente el conflicto
- Identificar la causa.
- Concretar las aspiraciones de la otra parte.
- Conocer las variables del proceso para obtener el acuerdo.
- Concretar cómo acordar el proceso que se va a seguir en la negociación.